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Acción Social - Cáritas
Escrito por Parroquia   
Martes, 25 de Agosto de 2009 11:56

Urgente: Plan Marshall para la UE con cargo al BCE -Por Funes Robert


1. La financiación previa, abundante y barata es condición necesaria y en general suficiente, para la abundancia y baratura de las cosas. Este principio, como todo lo humano, tiene excepciones, que por ser menores que los éxitos, es la excepción que confirma la regla. Alcanza su valor práctico y político cuando la financiación en cuantía y precio se convierte en dato político y en variable cuando fue durante 30 siglos un dato.


2. Del anterior principio se sigue esta consecuencia históricamente grandiosa. Durante siglos hubo que adaptar el aprovechamiento y creación de los bienes materiales a las disponibilidades monetarias. Cuello de botella secular.

Desde hace setenta años cabe invertir la relación y afirmar que el mundo puede adaptar las disponibilidades monetarias a las necesidades de la vida real.


3. Esta filosofía se lleva por delante tópicos tradicionales causantes de retraso y pobreza humana. La capacidad adquisitiva que interesa no es la de las monedas -IPC- sino las de las personas, que no se mueven en paralelo con las de las monedas sino en general, en sentido contrario.

Es aberrante trasladar la contabilidad privada al sector público, que maniata a los Estados al imponerles la renuncia a la expansión monetaria, que no puede reflejarse por la partida doble de la contabilidad privada. El Estado puede crear activos que nacen de la nada y la nada no tiene encaje en la contabilidad privada.

Los déficits presupuestarios son consecuencia en su presentación como efectos de esta aberración. Más dinero es más producción y no más inflación, siempre que se esté lejos del pleno empleo de recursos y personas.


4. El keynesismo-funesismo resuelve el dilema intervencionismo si -intervencionismo no. Libertad para las cosas comunes; intervencionismo para esa cosa especial que es el dinero

Los anteriores principios no agotados sirven para que los conversos al keynesismo-funesismo (una legión en ascenso incluyendo a Trichet) tengan a mano los recursos mentales necesarios para defenderse de los acosos furiosos de los neoliberales.

Próximos al 0% como tipo de interés general en occidente cabe pensar que cuanto más se tarde menos eficacia tendrá nuestro remedio porque el pánico puede inmovilizar incluso a los que mantienen sus rentas actuales.

EL PLAN MARSHALL

Cabe entonces dar entrada al último remedio de nuestro sistema: plan Marshall gigante para la eurozona apoyada en directo y en masa en su BCE.

Las reuniones de los siete, de los veinte acaban como acaba de decir Krugman "en acordar cuando se van a reunir la próxima vez" . Y ello nace a que no ponen en el centro al BCE, cuyo presidente ya se ha convertido a la buena nueva.

Este hombre debe imprimir las masas monetarias que, repartidas entre los Estados miembros pasen a convertirse en financiación pública de cada uno de ellos, debiendo ser para España el doble de lo que se calcule para los demás por ser en España el doble del paro.

La urgencia del remedio es más importante que su concreción material. Recordamos una frase histórica de Keynes: "si no se les ocurre mejor cosa, clasifiquen a los parados en dos grupos: a unos, les encomiendan que abran agujeros en las calles y les pagan por ello; al otro les encomiendan que los tapen y le pagan por ello". El incremento inmediato de demanda -tanto mayor cuanto mayor sea el salario pagado por esta tarea inútil- cortará el proceso acumulativo de la caída de la demanda, que es la verdadera amenaza para la civilización.

En cuanto a la eficacia del remedio en curso, que resumidamente denominamos interés cero, urge que los poderes públicos impidan que la banca privada trate de defender las ganancias ilícitamente obtenidas con trabas a la eficacia de dicha baja de interés. Cuando el presidente del BBVA dice que estamos en una emergencia nacional hay que recordarle la responsabilidad que a él le corresponde en dicha emergencia si obstaculiza las rebajas respecto a las hipotecas en curso e impide que esas ventajas lleguen a las nuevas compensando la caída de los tipos con el aumento de comisiones.

Desde el Poder cabe supeditar las ayudas que se le ofrecen al fin de estas prácticas y a aceptar el tránsito instantáneo de las bajadas a las hipotecas aunque existan clausulas que permitan legalmente a la banca retrasar el impacto de las mismas.

Última actualización el Jueves, 03 de Septiembre de 2009 11:16
 
 

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