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Dice un poema de José María Pemán:
No hay como saber sufrir
Con entereza el dolor
Para saber combatir;
Que el dolor es la mejor
Enseñanza de vivir.
El nos enseña a tener
Siempre el alma apercibida,
Y a esperar, y a no temer,
Y a dar su justo valer
A las cosas de la vida.
Nos enseña a caminar
Por la vida, y a luchar
Con ánimo bien templado
Para no desesperar
Ni aun esperar demasiado.
Queridas autoridades municipales, reinas de la fiestas, damas de honor, madrinas de las peñas, miembros de las diferentes peñas de la localidad, vecinos y amigos todos. Hemos venido esta tarde para ofrecer y dar las gracias por estos dias de fiestas, esperados durante todo un año, a la Virgen de los Mártires y a San Miguel Arcángel. Y lo queremos hacer con una ofrenda floral. Son las flores y los frutos de todo un año, que a pesar de la lluvia y la sequedad, las heladas y granizos, los vientos y el calor sofocante, han podido surgir porque la vida puede más que la muerte.
He querido comenzar este acto con un poema de Jose María Pemán que habla del dolor y la esperanza, porque estamos en un momento díficil para nuestra villa, desde el punto de vista económico (empresas cerradas, paro, etc) y tambien en el mundo de los valores (matrimonios que se rompen, falta de afecto, indiferencia, individualismo, etc), pero a la vez, donde hay dolor hay esperanza. Porque nada que no pase antes por la cruz tendrá visos de victoria. Por la Cruz a la gloria.
Muchos de nuestros mayores, que tantas veces celebraron estas fiestas, han pasado por momentos difíciles, pero han podido sobrellevarlo y superarlo con trabajo, esfuerzo, ilusión, proyectos, esperanza, y confianza. Y sino que se lo pregunten a los fundadores de la veterana peña El abuelo, que en este año cumplen sus bodas de oro alegrando nuestra villa en estos dias de fiesta. Seguramente se lo pidieron tambien a nuestra patrona y madre, la Virgen de los Mártires… y ella, como madre, sabe lo que más nos conviene. Decia San Pablo, el apostol de los gentiles, que “Todo es para nuestro bien”. De todas las circunstancias de la vida hay que sacar una enseñanza: de un error, de un mal momento, de una angustia, de un dolor…. Hay que aprender lo que nos enseña.
“Si no os haceis como niños no entrareis en el Reino de los cielos” decía Jesús a sus discípulos. Y ser niños no es tener pocos años, sino vivir la vida esperanzados, alegres, poniendo antes lo mucho que nos queda por vivir que lo vivido, mirar con ojos nuevos y captar lo que la vida nos ofrece…. Podemos estar mirando al pasado, pero no podemos volver a vivirlo; vivir sólo el presente, y no disfrutarlo; o mirar el futuro con resignación…
Volvamos a ser niños, y miremos el pasado como un tiempo para reconocernos y crecer; y disfrutemos el presente, el hoy, para crear un futuro prometedor. Pongamos ilusión en estos dias de fiesta y miremos hacia el futuro con la confianza de los que saben que este mundo es pasajero, que estamos de paso, pero que tenemos que disfrutarlo y dejar un buen recuerdo que dure toda una eternidad.
¡¡¡Viva la Virgen de los Mártires¡¡¡ ¡ Viva Iscar !. Felices fiestas a todos.
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