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Adolescentes frente al sida: preguntas con respuestas PDF Imprimir E-mail
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Jóvenes - Jóvenes y Vida
Escrito por Parroquia   
Jueves, 26 de Mayo de 2011 10:54

Tomado de Aceprensa 1‑12‑08

Promover entre adolescentes y j¢venes una conducta sexual sana y responsable es una de las estrategias principales para frenar el sida. Con este objetivo, un equipo de especialistas espa¤oles ha elaborado una gu¡a dirigida a adolescentes [1], en forma de preguntas y respuestas. Publicada por la Fundaci¢n Investigaci¢n y Educaci¢n en Sida, la gu¡a se present¢ el D¡a Mundial del Sida (1 de diciembre) del a¤o pasado, y ha vuelto a atraer la atenci¢n del p£blico con ocasi¢n de recientes comentarios cr¡ticos publicados por el diario El Pa¡s. Ofrecemos un extracto del texto original, con algunas de las cuestiones m s acuciantes que se plantean.

Si se utilizan drogas ¨hay peligro de infectarse por el VIH?

S¢lo las drogas inyectadas se asocian con transmisi¢n del VIH [virus de la inmunodeficiencia humana] por intercambio del material de inyecci¢n. Sin embargo, el consumo de drogas en general, entre otros efectos, provoca desinhibici¢n y falta de autocontrol en la persona. Esta circunstancia puede conducir a situaciones que faciliten la infecci¢n por VIH, como mantener relaciones sexuales de riesgo.

¨Y el alcohol?

El alcohol no puede considerarse una droga, pues un consumo moderado del mismo no provoca dependencia, a diferencia de las verdaderas drogas, o incluso el tabaco.

No obstante, el consumo excesivo de alcohol de forma continua (bebedores cr¢nicos) o espor dica (bebedores de fin de semana) puede ocasionar una dependencia tan grave como cualquier droga. Adem s, durante los episodios de abuso de alcohol, la conocida borrachera, se puede perder el control e incurrir en situaciones de riesgo para adquirir la infecci¢n por VIH.

La sexualidad no es un juego

¨Debo tener cuidado a la hora de plantearme la vida sexual?

Es indudable. Te doy un dato: a nivel mundial el 80% de las 14.000 nuevas infecciones por VIH que por t‚rmino medio hay cada d¡a, ocurren por relaciones heterosexuales. ( )

La sexualidad es un aspecto fundamental e ¡ntimo de la persona, no algo a¤adido a la persona que podamos manipular a nuestro gusto. La sexualidad no debe entenderse s¢lo como genitalidad. Somos personas sexuadas, hombres o mujeres, y  jugar  con la sexualidad es  jugar  con nuestra intimidad. Debemos plantearnos la vida sexual no como algo exclusivamente l£dico, como a veces proponen algunos, sino como un aspecto de nuestra vida en el que ponemos en juego todo lo que somos: salud, afectos, valores, felicidad, futuro... Como ves, hay mucho m s en juego que infectarte por el VIH.

Una reducci¢n en el n£mero de parejas sexuales frena la transmisi¢n del SIDA de forma m s eficaz que el uso del preservativo

¨C¢mo hemos llegado a esta situaci¢n, si el preservativo dicen que previene el sida?

A pesar de la insistencia de algunos en el mismo mensaje ( ponte el preservativo ), la pandemia del sida crece r pidamente, con una estimaci¢n de m s de 5 millones de nuevos infectados s¢lo en el a¤o 2007. No basta hablar del preservativo para combatir la transmisi¢n del VIH.

En primer lugar, el preservativo constituye s¢lo una medida de eficacia limitada, aproximadamente del 80%. Cuando se propone como segura se corre el riesgo de que la poblaci¢n se conf¡e, incremente las conductas de riesgo, y se acabe por perder incluso la eficacia preventiva de la medida propuesta. Es algo as¡ como si ahora nos dijeran que no es necesario cumplir con las normas de circulaci¢n, que basta con usar el cintur¢n de seguridad. ¨Qu‚ crees que pasar¡a con los accidentes de tr fico? ( )

¨Cu l es la mejor forma de prevenir la transmisi¢n sexual del VIH?

Del mismo modo que se evitan otros riesgos habitualmente, esto es, siendo responsable con lo que uno hace. Es cierto, sin embargo, que para ser responsable hay que estar bien informado. Est  cient¡ficamente demostrado que la transmisi¢n de enfermedades depende de tres factores: A, el tiempo que se est  expuesto al agente infeccioso; B, el n£mero de exposiciones diferentes al mismo; y C, el riesgo de adquirir el agente infeccioso en cada contacto.

La mejor prevenci¢n

¨C¢mo se aplican estas variables a la prevenci¢n del sida?

 

A: cuanto m s precoz sea una persona en iniciar las relaciones sexuales, m s tiempo hay para infectarse. Adem s, lo habitual es que si se mantienen relaciones sexuales en la adolescencia sea m s f cil que se incurra en situaciones de riesgo, como tener contactos sexuales espor dicos, o varias parejas diferentes.

 

B: a mayor n£mero de contactos sexuales con personas diferentes, m s posibilidad hay de que alguna est‚ infectada por el VIH y nos contagiemos. En este sentido, f¡jate que se da cierto grado de selecci¢n natural: las personas promiscuas suelen tener relaciones con otras personas promiscuas, por lo que los riesgos de infectarse por el VIH se concentran.

 

En Uganda, desde que se aplica el ABC se ha pasado del 31% de nuevas infecciones por VIH en 1990 al 6% en 2000

 

C: por £ltimo el riesgo de transmitir o infectarse por el VIH se incrementa si se padece alguna infecci¢n genital simult neamente, lo que no es raro en personas promiscuas. Es el caso de la s¡filis, enfermedad de la que tenemos actualmente un n£mero creciente de casos.

 

¨C¢mo aplico esto a mi vida?

 

A: piensa dos veces cu ndo y con qui‚n quieres empezar tu vida sexual. Ten en cuenta que con esa persona vas a compartir lo m s intimo de ti mismo. Junto con tu cuerpo, le deber¡as entregar tu afecto m s sincero y tu proyecto personal. Deber¡as querer para esa persona lo que quieres para ti. ( )

 

B: si ya has encontrado a la persona de tu vida, con la que quieres compartir todo, enhorabuena. Como seguro que deseas lo mejor para ‚l o ella, tienes que valorar la estabilidad y fidelidad en vuestra relaci¢n. Por eso, no se entender¡a que tuvieras contactos sexuales con otras personas diferentes, y que pusieras en peligro la salud de la persona a la que de verdad quieres. Valora la fidelidad mutua como una forma fundamental de preservar la salud y felicidad de tu pareja. Si te has equivocado en este aspecto, no lo dudes, a£n est s a tiempo de cambiar.

 

C: por £ltimo, si a pesar de lo anterior, decides mantener relaciones sexuales con diferentes personas, solo cabe recomendarte que lo pienses de nuevo. La sexualidad es mucho m s que genitalidad. En los humanos, a diferencia de los animales, el celo est  subordinado a la raz¢n. En cualquier caso, lo m s que puedo decirte es que te protejas y recurras al preservativo.

 

La estrategia ABC

 

Todo lo anterior ¨est  demostrado cient¡ficamente?

 

La propuesta que te acabo de explicar se llama estrategia ABC, basada en los puntos que ya hemos comentado. De forma simple, A por abstinencia, B por fidelidad ( be faithful  en ingl‚s) y C por cond¢n (preservativo), aunque ya has visto que hay mucho m s detr s de cada letra. Este mismo programa ha sido defendido por 140 expertos en VIH/sida de 36 pa¡ses de los 5 continentes como la mejor forma para prevenir el contagio sexual del sida. Estas recomendaciones se publicaron en el a¤o 2004 en The Lancet, una de las revistas m‚dicas de m s prestigio. [2]

 

Esta estrategia ha dado resultados muy satisfactorios en algunos pa¡ses de µfrica, por ejemplo, en Uganda [3]. Desde que se aplica el ABC se ha pasado del 31% de nuevas infecciones por VIH en 1990 al 6% en 2000. Adem s, las campa¤as basadas en el ABC han sido muy bien aceptadas por la poblaci¢n: se increment¢ del 31% al 56% la proporci¢n de j¢venes que retrasaron las relaciones sexuales, y se redujo del 39% al 11% la proporci¢n de ellos que ten¡an m£ltiples contactos sexuales. El ‚xito es tal que la estrategia ABC se est  aplicando en otros pa¡ses, entre ellos Estados Unidos.

 

A lo mejor en esta estrategia del ABC, resulta que lo m s importante es la C, esto es, el uso del preservativo.

 

Hay varias evidencias de que esto no es as¡, y que es mucho m s eficaz para prevenir la infecci¢n por VIH la abstinencia (A) y la fidelidad (B), que la promoci¢n del uso de preservativos (C).

 

Por un lado, aunque A y B no sean aplicadas a la perfecci¢n, la adopci¢n al menos parcial de dichas medidas puede tener un profundo impacto sobre la epidemia. Existen modelos estad¡sticos que indican que una reducci¢n en el n£mero de parejas sexuales frena la transmisi¢n del VIH de forma m s eficaz que el uso del preservativo. As¡ se ha demostrado en el caso de Uganda, donde se aplica el ABC y las nuevas infecciones por VIH se han reducido, en comparaci¢n con otros pa¡ses donde s¢lo se aplica C y las cifras de sida suben.

 

D¢nde est  el riesgo

 

¨Qu‚ es eso del sexo seguro?

 

En medicina, como en otras tantas facetas de la vida, no hay nada seguro, en todo caso ser  de bajo riesgo. Transmitir la idea de que el sexo con preservativo es seguro, aparte de falso, puede ser peligroso. Lo que en realidad ocurre es que se transmiten mensajes que banalizan la sexualidad, la reducen a algo puramente l£dico, cuando es un aspecto de la persona mucho m s rico. En el fondo, se carece de argumentos para animar a la fidelidad y se puede animar a la poblaci¢n a ser promiscua, al modo animal. Mientras que la sexualidad en los seres humanos forma parte del amor y busca el bien de la pareja, en los animales el acto sexual viene condicionado en buena parte por la fisiolog¡a hormonal, y busca perpetuar la especie.

 

La actividad sexual precoz se asocia a una mayor probabilidad de adquirir enfermedades de transmisi¢n sexual, como el virus del papiloma humano, la gonococia, la hepatitis B o el sida

 

En Uganda se ha demostrado que promover s¢lo el preservativo sin otros mensajes educativos provoca que se tengan m s contactos sexuales de riesgo. En cambio, si se explica la conveniencia de la abstinencia y la fidelidad en la pareja, el preservativo cumple su funci¢n reduciendo el riesgo en las personas que deciden seguir siendo promiscuas. El resto ha evitado el riesgo mucho antes.

 

¨Cu les son las conductas sexuales de riesgo t¡picas?

 

( ) Los problemas de salud derivados de conductas sexuales de riesgo pueden condicionar la vida de las personas. Se conocen las siguientes situaciones de riesgo:

 

Sexualidad precoz. Suele asociarse a una mayor probabilidad de adquirir enfermedades de transmisi¢n sexual, como el virus del papiloma humano, la gonococia, la hepatitis B o el sida.

 

Promiscuidad sexual. La multiplicidad de parejas, ya sea de forma encadenada o todas a la vez, supone un mayor riesgo de infecci¢n por los agentes de transmisi¢n sexual. Por otro lado, la promiscuidad sexual dificulta en gran medida entender y vivir la entrega que requiere el amor. La inestabilidad emocional asociada es frecuentemente un obst culo para que la persona encuentre la felicidad. No deja de ser cierto que en el fondo todos buscamos un amor para toda la vida.

 

Conductas homosexuales. Estudios cient¡ficos ponen de manifiesto que homosexualidad y heterosexualidad no son equiparables desde el punto de vista de la salud. Las personas que tienen relaciones homosexuales tienden a ser m s promiscuas, con los problemas f¡sicos y emocionales que eso supone. ( )

 

¨Qu‚ pasa con los homosexuales y el VIH?

 

Las personas con conductas homosexuales, casi exclusivamente los varones, fueron un grupo muy afectado por el sida en el inicio de la epidemia. La alarma inicial conllev¢ que estos sujetos redujeran en un primer momento las situaciones de riesgo dr sticamente; esta reacci¢n fren¢ la expansi¢n del sida entre homosexuales. Sin embargo, en los £ltimos a¤os asistimos a un rebrote de nuevas infecciones entre varones que tienen relaciones homosexuales. Se piensa que se ha perdido el miedo a la infecci¢n, en parte gracias a la disponibilidad de los antirretrovirales.

 

Los varones homosexuales son una diana especial del VIH por dos razones. En primer lugar, por su promiscuidad generalmente elevada, lo que entra¤a un mayor riesgo de contacto con personas infectadas. En segundo lugar, porque el tipo de relaciones sexuales es m s traum tico, sobre todo las anales, con una mayor posibilidad de exposici¢n a sangre contaminada.

 

¨Qu‚ eficacia tiene el tratamiento frente al VIH?

 

La eficacia del tratamiento frente al VIH es alta, sobre todo si se comienza a tiempo y el enfermo lo toma de forma adecuada. En estas condiciones muchos enfermos pueden llevar una vida pr cticamente normal, salvo por el hecho de tener que tomar pastillas a diario y padecer algunos efectos secundarios. Adem s, es necesario seguir rigurosamente el tratamiento para que ‚ste sea eficaz a largo plazo. El olvido de apenas el 10% de las tomas facilita que el VIH se haga resistente a los antirretrovirales, y entonces la medicaci¢n deja de ser eficaz. Es cierto que actualmente se dispone de f rmacos de recambio, pero las alternativas no son ilimitadas.

 

( ) En Espa¤a estas medicaciones no se venden en las farmacias de la calle, sino que, una vez efectuada la visita con el m‚dico, se dispensan sin ning£n coste para el enfermo en el mismo hospital. El Sistema Nacional de Salud costea al 100% el tratamiento de la infecci¢n por VIH, que oscila de promedio entre 600 y 1.000 euros por paciente y mes.

 

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NOTAS

 

[1] Dr. Pablo Labarga, Dr. Jes£s Troya, Dr. Pablo Barreiro, Dr. Juan Gonz lez‑Lahoz, Dr. Vicente Soriano, Adolescentes frente al sida: Preguntas con respuestas, Fundaci¢n Investigaci¢n y Educaci¢n en Sida, Madrid (2007), 53 p gs. Distribuci¢n gratuita; se puede solicitar ejemplares a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 
 

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